domingo, 5 de agosto de 2018

La nueva política


He hablado en varias ocasiones de cómo la banca campa por sus fueros en España. Hacen lo que les da la gana, y nadie les rechista. Debe de ser que muchos les deben dinero. En fin, hace tiempo que os comenté aquí cómo las sucursales bancarias, mediante triquiñuelas y mentiras, se quitan de encima su obligación de atender el pago de recibos para el Tesoro del Estado. 

Visto el cambio de gobierno, me decidí hace unas semanas a enviar por mail y registro electrónico la carta que os pongo más abajo a la Ministra del ramo, recordándole que ese problema tan básico, se sigue repitiendo a diario en el país sin que nadie haga nada. 


Esta era la carta.



A la atención de la
Sra. MINISTRA DE ECONOMÍA
Dª. Nadia Calviño

Señora Ministra:

Como sabrá, las oficinas de banca se han convertido desde hace ya décadas en las ventanillas de pago para con el Estado. Las cartas de pago de Hacienda o los pagos por trámites se realizan de forma cotidiana en ellas, siendo la única ventana ciudadana para estos trámites.

Esos pagos al Tesoro Público tienen una serie de características, sobre todo obligaciones para los bancos, que han de atenderlas por obligación legal: se tienen que aceptar a cualquier hora, sin límite, en cualquier sucursal bancaria, se tenga o no cuenta abierta en ese banco.

Pues bien, desde hace años, la banca se salta esas obligaciones, mediante trucos arteros:

-Se excusan en que “el ordenador central” se cierra a recibos pasada una determinada hora.
-Se usa la “explicación” de que lo que el ciudadano visita “no es una sucursal bancaria”, a pesar de serlo.
-Se explica falsariamente al ciudadano que “ha de tener cuenta abierta” en ese banco para poder atender sus recibos al Tesoro Público.

Estas acciones poco transparentes y de escasa legalidad ocurren constantemente. Ayer mismo fui a pagar un certificado de retenciones, como es mi obligación, para obtener el NRC de Hacienda, y en una sucursal se me adujo que “el ordenador central cierra a las 10:30 para recibos”, algo que no sólo es falso, sino además, insisto, manifiestamente ilegal.

Ante este dislate que los ciudadanos padecen a diario, quisiera rogarle encarecidamente que:

-Se endurezca la Ley de modo y manera que la banca no pueda usar esas excusas (y otras) para no hacer lo que es su obligación por Ley: atender los pagos al Tesoro Público de la ciudadanía, con sanciones y multas ejemplares.
-Se proceda a la inspección de las sucursales bancarias de modo sistemático de modo que estos pequeños abusos cotidianos cesen lo antes posible.

Pues bien, apenas unos días después recibí esta respuesta por email:


El Jefe de Área, Florencio Cases Méndez, me mete una relingada de balón en toda regla: que se ocupe el banco de España, que ellos son los responsables. Naturalmente, el Banco de España poco puede hacer, pues sus decisiones, sanciones y amonestaciones para con la banca privada son no vinculantes, es decir, papel mojado. Nada.

Así que de esa manera se lo hice saber, con esta respuesta por email:


Pasadas unas horas, como reacción a mi respuesta, llegó un nuevo mail, que decía lo siguiente:

De modo que, ante mi airado email, el Jefe de Área me ahorraba el trabajo de enviar mi carta al Banco de España, con un "tranquilo, ya te lo reenviamos nosotros". Qué majos, oiga.

El problema es que tenemos un Banco de España capado, incapaz de sancionar, el problema es de legislación, de inspección, de tomar el toro por los cuernos y solucionar un problema que afecta a miles de conciudadanos cada día.

Sí, la nueva política. Qué prontito han demostrado ser los mismos viejos de siempre.

Así no vamos a ningún lado, señora Ministra, señor Jefe de Área. 

Así, no.